Cuidado Vías Urinarias- Cistitis
Infección del tracto Urinario. La Cistitis
El término infección del tracto urinario (ITU) se refiere a la presencia de un número anormal de bacterias en la orina (generalmente mayor a 100.000/ml). Abarca la cistitis (bacterias en la vejiga), el síndrome uretral y la pielonefritis (infección de los riñones). Las ITUs bajas afectan a la vejiga, mientras que las ITUs altas afectan, además, a los riñones.

La cistitis bacteriana (también llamada cistitis aguda) supone clínicamente un riesgo para la salud y causa malestar. Los signos y síntomas incluyen disuria (dolor miccional), poliaquiuria, orina turbia, ocasionalmente hematuria (sangre en la orina) y se asocia frecuentemente con piuria (recuento de glóbulos blancos en orina mayor a 10.000/ml).
Las ITUs representan las infecciones bacterianas más frecuentes en atención primaria. Las cistitis representan el 90% de las ITUs en la mujer, y la Escherichia coli es el microorganismo responsable en un 65-80% de ellas.
Estas infecciones presentan una alta incidencia en las mujeres, una gran proporción de las cuales habrá presentado un episodio de cistitis antes de los 40 años. Entre el 50 y 60% de las mujeres pre-menopáusicas tendrá al menos un episodio de ITU en su vida. De éstas el 90% será una cistitis. El pico de incidencia de infecciones no complicadas del tracto urinario bajo en mujeres se sitúa entre los 18 y los 39 años (coincidiendo con la edad de máxima actividad sexual en la mujer).
Cistitis Recurrente
Se denomina cistitis recurrente a la infección urinaria que se presenta en el plazo comprendido desde una primera infección hasta transcurridos seis meses. La cistitis recurrente se suele dar en más de 3 episodios en los 12 últimos meses o 2 episodios en los 6 últimos meses. En el caso de E. coli, el riesgo de recurrencia es mayor que en infecciones causadas por otro germen.
Las cistitis recurrentes generalmente son debidas a un nuevo episodio de infección que aparece luego de que se haya tratado la infección anterior, y hay que diferenciarlas de las recaídas, que son causadas por un tratamiento defectuoso o ineficiente de la infección original, y se dan a los pocos días de haber finalizado éste.
Escherichia Coli (E.coli)

La E.coli es el agente patógeno presente en la flora del colon al que se le atribuye una alta capacidad de colonización del tracto urinario, siendo el responsable de la aparición de hasta el 80% de los casos de cistitis. Esta bacteria ha desarrollado varios mecanismos para vencer los factores que dificultan la colonización del tracto urinario. El principal es su capacidad adherente mediante moléculas de adhesión y su virulencia está relacionada con la presencia de fimbrias, estructuras bacterianas responsables de la adherencia tisular.
Existen diversos tipos de fimbrias bacterianas, pero las más relevantes son las tipo 1 o manosa sensible, inhibidas por la adhesión de hidratos de carbono, y las fimbrias tipo P con alta capacidad de adhesión y conocidas como manosa resistentes por no ser inhibidas por este hidrato de carbono.
El factor de virulencia más comunmente expresado, independientemente de la ITU causada, son las fimbrias de tipo 1. Estas fimbrias son prolongaciones proteicas en el extremo de las cuales se encuentra la adhesina FimH. Estas fimbrias son importantes para la colonización de la vejiga con una prevalencia que oscila entre el 89% y el 95%. No obstante, las fimbrias tipo P son las más frecuentes entre las cepas que causan la ITU de tipo invasivo.
Tratamiento
Los antibióticos son los fármacos de elección para el control de las ITU. Sin embargo, el uso repetido de antibióticos para tratarlas ha llevado a la aparición de E. coli resistentes a estos antibióticos. Así pues, los antibióticos pueden no ser eficaces en la prevención de todas las infecciones urinarias y, por tanto, es necesario contar con estrategias alternativas para reducir las infecciones por E. coli.
El Cranberry o Arándano Rojo Americano (Vaccinium macrocarpon Aiton)
En la XIXª edición de la Farmacopea Americana-Formulario Nacional (USP-NF) Se reconoce el arándano, en su forma de jugo, como agente terapéutico.
Las PACs
Las proantocianidinas (PACs) son compuestos polifenólicos de defensa producidos por las plantas en respuesta a factores de estrés ambiental y a infecciones microbianas.
La estructura específica de las PACs influye sobre su actividad biológica. Las PACs se componen de oligómeros y polímeros de flavanos unidos mediante un enlace simple (tipo B), que está presente en la mayor parte de fuentes alimenticias que contienen PAC, tales como la uva, el jugo de manzana, el té verde y el chocolate, entre muchos otros vegetales.
Por el contrario, y menos comunes, son las PACs con enlaces de tipo A. Se creen prácticamente exclusivas del arándano rojo americano. La eficacia de las PACs en infecciones del tracto urinario es evaluada por su efecto inhibitorio de las fimbrias tipo P que conllevan una menor adherencia de las bacterias al epitelio urinario. El Cranberry contiene PACs de tipo A y B. Son las PACs de tipo A las que poseen actividad antiadhesiva mientras que las de tipo B carecen de ella.
CYSTOP: Tratamiento y Prevención de la Cistitis Recurrente
FÓRMULA INNOVADORA ARÁNDANO ROJO AMERICANO+ D-MANOSA PROPORCIONA MÁS AMPLIO ESPECTRO ANTIADHERENTE DE LA E-COLI
Arándano Rojo Americano 135 mg PACs
En 1984, Sobota fue el primero en sugerir que los beneficios del consumo de jugo de cranberry (V. macrocarpon) podrían deberse a su capacidad para inhibir la adherencia de bacterias. Sobota demostró que el jugo de arándano reducía significativamente la adherencia de cepas de E. coli aisladas de pacientes con ITU, obteniendo más del 75% de reducción. Desde entonces, otros estudios han confirmado que la eficacia del cranberry en la prevención de ITU está relacionada con sus propiedades de anti-adherencia.
Una propiedad de las PACs es su habilidad para unirse a proteínas. Ésta característica corrobora la teoría que las PACs probablemente se unen a las fímbrias proteicas de tipo P de E. coli, inhibiendo la adhesión específica receptor-ligando a las células uroepiteliales. Sin embargo las PACs del arándano no tienen efecto sobre las fimbrias de tipo 1, que son inhibidas por la adhesión de hidratos de carbono principalmente la D-manosa.
La D-Manosa
La manosa es un azúcar monomérico que pertenece al grupo de carbohidratos de las hexosas.

El primer paso en la colonización del tracto urinario por parte de cepas de E. coli uropatogénicas es la unión de la adhesina FIMH (manosa-sensitiva) presente en el extremo de las fimbris tipo 1 al epitelio de la vejiga urinaria. La adhesina FimH es una proteína compleja cuya estructura es capaz de acomodar una unidad de D-manosa, de modo que tiene afinidad por los compuestos manosídicos presentes en los receptores que tapizan la superficie del epitelio urinario.
De este modo, cabe esperar que el uso de D-manosa aportada se interponga entre las adhesinas de E. coli y los receptores manosídicos del epitelio urinario, disminuyendo las probabilidades de adherencia de estas bacterias, ampliando el espectro de anti-adherencia y bloqueando los factores de adherencia para los cuales el arándano no es suficiente.


